Page 32 - Unicentro Contigo 128 Marzo
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Francos
SIN
MENTIRAS
de ocultar. Cada mentira exige otra, y sin confianza no hay relaciones
hasta que el propio engaño termina sólidas ni liderazgo auténtico.
atrapando a quien lo pronuncia. Esta reflexión nos invita a
examinar nuestros propios valores.
Solo cuando Pinocho aprende Porque al final, todos estamos
el valor de la honestidad, la en proceso de dejar de ser “de
Por: Luis Emigdio Guerrero
Romero responsabilidad y el amor por los madera” cuando sustituimos la
lemigdio69@gmail.com
demás logra transformarse en un improvisación y el autoengaño
ada tan cierto “niño real”. La enseñanza es clara: por responsabilidad, coherencia y
como el popular la madurez no depende de la edad, servicio.
refrán: “Antes se sino de la capacidad de asumir
coge al mentiroso la verdad y cumplir el deber.
que al cojo”. Las
Nmentiras, tarde o En la vida cotidiana —
temprano, se descubren por sus en la familia, en el trabajo,
propias contradicciones. La verdad, en la vida pública—
aunque a veces tarda, termina ocurre lo mismo.
saliendo a la luz. La mentira puede
ofrecer un alivio
Así lo muestran magistralmente moment áne o ,
Las aventuras de Pinocho, de Carlo pero erosiona la
Collodi. En esta fábula, un muñeco credibilidad.
de madera tallado por Geppetto Y sin credibilidad
anhela convertirse en un niño de no hay confianza;
verdad. Sin embargo, su inmadurez,
sus mentiras y su tendencia a
dejarse influenciar por malas
compañías lo conducen a múltiples
dificultades. Cada vez que miente,
su nariz crece: una imagen sencilla
pero profundamente simbólica.
El crecimiento de la nariz no
es solo un recurso literario; es
una metáfora visible de una falla
invisible. La mentira puede nacer
del miedo, de la conveniencia o del
deseo de evadir responsabilidades.
Al inicio parece pequeña, casi
inofensiva. Pero con el tiempo se
hace evidente, incómoda y difícil
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